sábado, 3 de enero de 2009

Recetas



Elena: ¿Pongo más azúcar, mamá? 
Carmen: No, que luego a tu hermana no le gusta tan dulce.

Elena esboza una tímida sonrisa y añade algo más sin que se dé cuenta su madre.
Carmen la mira de reojo y también sonríe cerciorándose de que nadie la vea.
Llaman al timbre y sus miradas se cruzan.

Elena: Ve tú que yo tengo las manos pringadas mamá.
Carmen: Pues como todos hija, como todos.

Carmen se limpia con desgana las manos llenas de harina y sale de la cocina.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cristina es lenta y especial

Anónimo dijo...

Pablo tiene cara de niño tímido

Anónimo dijo...

Mentiras! Pablo no es nada DE ESO

Anónimo dijo...

Pues Cristina menos...Cris, yo... je t'adore!

Anónimo dijo...

No puedo creer que exista una polémica en la que yo no esté implicada

Anónimo dijo...

¿Quién ha usurpado mi personalidad? ¿Quién?