
Elena: ¿Pongo más azúcar, mamá?
Carmen: No, que luego a tu hermana no le gusta tan dulce.
Elena esboza una tímida sonrisa y añade algo más sin que se dé cuenta su madre.
Carmen la mira de reojo y también sonríe cerciorándose de que nadie la vea.
Llaman al timbre y sus miradas se cruzan.
Elena: Ve tú que yo tengo las manos pringadas mamá.
Carmen: Pues como todos hija, como todos.
Carmen se limpia con desgana las manos llenas de harina y sale de la cocina.
6 comentarios:
Cristina es lenta y especial
Pablo tiene cara de niño tímido
Mentiras! Pablo no es nada DE ESO
Pues Cristina menos...Cris, yo... je t'adore!
No puedo creer que exista una polémica en la que yo no esté implicada
¿Quién ha usurpado mi personalidad? ¿Quién?
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